lunes 27 septiembre 2021

Aproximación

La creación de mundos internos a partir de lo que afuera sucede es constante. El intercambio de estas revoluciones es necesario para poder construir colectivamente una mirada que tenga lugar para la multiplicidad de percepciones. Entendemos a la escritura y a la posibilidad de expresarnos como la punta de lanza de ese volcán de sensaciones. El diálogo y futuro entrelazamiento de las propias olas nos acerca, inminentemente, a la oportunidad de descubrir mares y océanos cada vez más profundos, y sumergirnos en ellos.

Para que estas corrientes encuentren sus canales, es imprescindible habilitar senderos sin amarras ni fronteras. Un lugar donde las palabras puedan fluir fuera de todo molde, en el que podamos compartir más allá de las formas y los formatos. Por eso desde Juventudes Iberoamericanas creamos Aguas abiertas, un espacio literario y fundamentalmente uno en permanente construcción.

Foto de Noelia González (intervenida por Hugo Ramírez)

Noelia González, 36 años. Argentina

A la hora del diablo
Pasa un tren.

Cargado de ruido
Dejando quejas
Entre las hojas
Y ese pájaro
A destiempo.

A esta hora
En que todo
Y nada vale,
Confidencias
De tren
Pasan.

Desparramado
Sobresaltado
Abiertos los ojos
De par en par,
Buscando un brillo
Vibrando
En el costado frío.

A esta hora
Pasa un tren
No se mueve
Otra cosa
Ni otro eco
Ni otro espectro.

Pasa un tren
A la hora del diablo
Deja un bufido
Un gruñido
Un zarpazo
Sobre las sábanas limpias.

Foto de Camila Commisso

Camila Commisso, 30 años. Argentina

Las oportunidades son infinitas, igual que el horizonte a mar abierto. Aún así, muchas veces las reducimos a un puñado de arena, que se nos escurre de las manos, acabando al fin con dos o tres granitos brillantes que auspician de oro un camino de piedra inagotable. Por qué será que tamizamos el futuro? El miedo jubila nuestras oportunidades? Siempre.

Manuela López Frutos, 27 años. Uruguay

Aguas Abiertas es el lugar en el que vivo. La inmensidad del mar que amplía mi perspectiva cada vez que bajo a pasear por la costa y el horizonte infinito que en los días de niebla es confuso. Un poco el peligro de saber que la corriente te puede llevar y no devolverte, un poco la sensación de dejarse flotar para sentir el oleaje calmo cuando no hay viento. El lugar al que mirar en la tristeza y la confusión y donde ir a festejar la vida y soñar ser uno de los animales que lo habitan.

 

Emanuel Ruffa, 34 años. Argentina

Esto es otra cosa

Por momentos, parecemos dos desconocidos. Queremos serlo. Porque la incertidumbre es una soga que ahorca y lastima, pero también excita. Desnudarse con las palabras, hacer el amor con las ideas: un naufragio en aguas abiertas. Y no hay peor batalla que la que se libra contra uno mismo, pero ¡por favor! ¡Esto es otra cosa! Estar tan distantes, como si algo cortara el aire en dos, o tres, o mil novecientos noventa y nueve pedacitos, separándonos. Todo se resume a eso: naufragar y no pedir rescate.

Belén De María, 29 años. Argentina

Aguas abiertas, espacio literario: una invitación a escribir y leernos entre jóvenxs íberoamericanos.
El nombre es acuático. Hace imaginar movimientos, corrientes, flujos. Quizás cataratas, de data.
Abiertas, a lanzarse en ellas, generando sentidos, compartiendo sentires, sosteniendo preguntas.
Jóvenes sumergiéndose en las profundidades de la escritura, relatando la experiencia, el asombro, la idea, y también el chasco, la impotencia, la incertidumbre.

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